La importancia de la formación online en la actualidad

Ciertamente, podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el éxito de la concepción de una formación online en la actualidad se basa, por una parte, en el método del desarrollo utilizado. Un buen método es esencial porque se trata de un proceso creativo y colectivo que exige flexibilidad. Sin embargo, sin método, es difícil conjugar rigor y flexibilidad. Veamos las etapas del desarrollo de un proyecto de formación online y algunos métodos de cierto calado.

Autor: geralt-Pixabay

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El análisis

El estudio de la viabilidad permite evaluar si una estrategia pedagógica que utiliza el e-Learning es apropiada a las necesidades que se tienen, y a la pertinencia de invertir en ese método de formación. A lo largo de esa etapa, se definen los objetivos y el contenido de la formación, el público afectado directamente, los medios disponibles, así como el contexto y las dificultades institucionales, técnicas, financieras, etcétera, que van a influir en el desarrollo del proyecto.

El diseño

Concebir una formación online necesita definir la estructura general y el planning de estudios. También conviene efectuar la elección pedagógica y técnica adecuada, en función de los resultados del estudio de viabilidad. El diseño implica un gran número de elecciones independientes en materia de,

  • estrategias y métodos de aprendizaje,
  • nivel de modularidad y de flexibilidad,
  • duración,
  • adaptabilidad,
  • personalización,
  • recorrido lineal o adaptado,
  • recorrido libre,
  • recorrido impuesto o mixto,
  • recorrido dinámico,
  • y puntos de control.

El desarrollo

Una vez que el recorrido de aprendizaje está definido y los diversos ingredientes identificados y disponibles, se trata de montar la formación online, normalmente en el seno de una plataforma integrada, y en este ejemplo en concreto, a un clic de conocer más sobre los cursos de Deusto Formación.

La implantación

Una vez que la formación online está terminada, conviene hacer la promoción ante un público interesado, lo que supone la elaboración de un plan de comunicación. Conviene igualmente garantizar el mantenimiento como la gestión y adaptación del contenido, y el material.

La evaluación

Las buenas prácticas en materia de gestión de proyectos implican siempre una fase de evaluación. La evaluación de la calidad y de la eficacia del proyecto en su conjunto, y de la formación en particular permiten verificar si los objetivos iniciales han sido alcanzados, y proceder, en caso contrario, a sus ajustes.

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